Capítulo 120 La Partida

En el despacho, la situación era muy diferente.

Ariel estaba de pie frente al escritorio, con los brazos cruzados y la mandíbula apretada. Carlo, a su lado, más joven pero igual de furioso. Bóreas ocupaba su lugar detrás de la mesa, observando la escena con una calma que resultaba casi insultante.

Moron estaba frente a ellos, erguido, sin mostrar signos de arrepentimiento.

—Te la llevaste sin permiso —dijo Ariel, con voz grave—. La secuestraste. La tuviste días en tu territorio sin avisar.

—Sí
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP