—Llegaré tarde esta noche —ella me mira con decepción.
—¿Otra vez? Hace tres días estuvimos juntos, y cómo siempre tienes ganas... ¿de verdad no estás acostándote con nadie? —su voz suena preocupada.
—Sol... simplemente hay mucho trabajo que hacer, y llego muy cansado a casa. Estás actuando como una esposa. Relájate un poco —balbuceó, intentando negarlo antes de hablar.
—N-no estoy actuando como nada, s-simplemente tenemos un trato y debes cumplirlo—
—No te engañaré, si es lo que estás pensando