Todo está mal. Dante y yo llevamos dos meses separados viviendo en la misma casa. Él me ignora, no me habla, y rara vez lo veo.
Intento hablarle, pero responderme parece no tener ninguna importancia para él. He intentado provocarlo para que me haga el amor, pero me rechaza. Está tan mal... se ha adelgazado demasiado y ya ni siquiera le importa fumar frente a mí las pocas veces que lo veo.
Ahora voy rumbo a casa de su padrino. Me mandó a buscar, al parecer tenía algo importante que decirme.
El c