La primera noche con Ian fue de lo más tranquila, sorprendiéndome gratamente.
No estuvo en la casa en toda la noche y a pesar de que me dejó en claro que debía dormir en su cama, no tuve que hacerlo con él al menos. Eso me resultó tranquilizador y conseguí dormir un poco más de lo que esperaba.
Estábamos cenando aparentemente tranquilos cuando de repente se levantó y se fue, sin más. Me estuvo mirando un poco intenso y sencillamente desapareció luego de dejar un beso en mis labios y ordenar en