Ian Moskav
Estar sin ella es doloroso, lastimero, tortuoso. Duele físicamente. Es como arrancarme tiras del corazón, desollar mi piel, congelar mi alma, degollar mi cordura.
Puedo poner cientos de palabras en mi boca y en todas, duele menos que lo que siento dentro de mi corazón.
Hoy finalmente puedo decir que entiendo el peligro de amar. El misterio de sufrir por algo que adoras es inexplicable.
Duele retorcerse por las ansias de su ausencia.
Quererla me expone de tal manera que hace que me