Ve su vida apagarse delante mis ojos, cae al suelo cadáver ya y yo me pregunto sí merece la pena vivir la vida que vivo.
Entonces sus manos me abrazan la cintura, me obligan a alejarme del cuerpo inerte de Sheyla y todo cobra sentido de nuevo. Uno oscuro y deprimente a veces pero con sentido y el sentido, se lo da él. Ian es todo lo que necesito para existir bajo cualquier circunstancia. Solo por él puedo soportar lo que sea.
—Se ha acabado —me obliga a mirarlo —. Ya no volverá a lastimarte y t