Victoria.
¿Cómo podía yo conciliar el sueño después de lo que me había dicho Arantxa y lo que había soñado con Tristán? Me revolví en la cama llena de terror intentando imaginar el rostro de Anastasia, pero por más que intentara no lo lograba, solo recordaba lo que Arantxa acababa de mostrarme a través de su toque. Aleje ese recuerdo y tuve la ansiedad de ser una persona normal, no haber descubierto nunca este paralelismo de otra existencia sobrenatural que me afectaba. Tomé mi teléfono celular