Al día siguiente.
Victoria.
Me levanté con los primeros rayos del sol; me dispuse a llamar a Alexandra para solicitarle que me ayudara en mi mentira; le diría a mi padre que iría con ella a la universidad para investigar sobre la prueba de admisión. Alexandra había amanecido indispuesta esa mañana y, por ese motivo, no asistiría a la universidad. Aun así, me apoyó en mi plan. Por otro lado, tuve la fortuna de haber dejado el coche el día anterior en casa de mi abuela, el hecho se lo debía a Tr