**Capítulo 50** Un paseo con intenciones.
El rugido del motor del deportivo resonaba como un eco salvaje en la carretera desierta, mientras Noa, el beta de Ethan, miraba fijamente el horizonte a través del parabrisas, con los pensamientos, hechos un torbellino caótico que su vínculo con el Supremo no podía ocultar.
Ethan apretó el volante, y sus nudillos se marcaron mientras su paciencia se desmoronaba.
(Me agobias. Mejor dime lo que tengas en mente y deja de saturarme. Puedo sentir tu preocupación por nuestro vínculo). La voz de Etha