**Capítulo 22** Primas de sangre, enemigas de alma.
Cloe apenas podía contener su sonrisa cuando la camioneta se detuvo frente a su spa. Tras ser obligada a ese matrimonio, jamás pensó que Ethan la dejaría volver a su negocio tan pronto.
Miró el frente del edificio con alivio, como una prisionera que ve la libertad a través de las rejas.
«Puedo anular este matrimonio… y también podría poner una denuncia para que la policía se encargue de Samira», pensó, sintiéndose victoriosa y sin poder despegar la vista de su spa.
Pero sus pensamientos se des