58- La visita del supremo.
El aire se tensó cuando la camioneta negra, que rodaba lentamente por la calle principal de la manada, dejó de rugir.
El aura del alfa supremo se extendió como una ola eléctrica y, de inmediato, los lobos que patrullaban los alrededores se fueron acercando, instintivamente atraídos hacia la cabaña de Gregor.
Uno a uno bajaron la cabeza, y los que se encontraban transformados pegaron el hocico al suelo, mostrando sumisión sin que se lo pidieran.
La puerta del vehículo se abrió y Ethan descend