17- No te enamores de una humana.
—Elyria Shandra —respondió ella, manteniendo la compostura.
Lynn entrecerró los ojos, analizándola con detenimiento. Su loba interior se mantenía en absoluto silencio, sin detectar en Elyria ni un ápice de poder, ni una sola esencia lobuna.
Frunció el ceño, considerando que era imposible que esa muchacha fuera la princesa. Si acaso, debía de estar delirando o, peor aún, jugando con los nombres equivocados.
«Debe tener problemas mentales».
—Creo que la verdadera princesa se llama Elairen… ¿Ta