46.
El balcón de la habitación de Bella estaba bañado por una luz cálida y suave mientras el sonido lejano de la fuente recuperada servía como música de fondo para una tarde que por fin se sentía tranquila. Bella estaba sentada cómodamente en una silla de madera tallada sosteniendo una taza de té humeante entre sus manos y disfrutando del aroma herbal que despejaba sus sentidos después de tantas emociones fuertes. Detrás de ella Anna pasaba el cepillo por su cabello con movimientos rítmicos y delic