45.
Isaak caminaba un par de pasos por delante de Bella con la espalda rígida y el paso pesado haciendo que sus botas resonaran con furia contra el suelo de piedra del pasillo. No dejaba de refunfuñar entre dientes asegurándose de que ella escuchara cada una de sus quejas sobre lo denigrante que le resultaba tener que hacer de niñero y cuidar a una forastera que solo traía problemas y locura al palacio.
— Un guerrero de mi rango desperdiciando su tiempo vigilando a una muchacha que habla sola — mas