12.
—He dicho que basta, Bella — insistió Kael — El músculo necesita descanso... Si te lesionas ahora retrocederemos semanas.
— Cada día que paso aquí recuperando el aliento es un día que él vive en paz — respondió ella — Otra vez. La posición de guardia, ahora.
Kael suspiró, preparándose para una larga disputa pero una voz profunda y cargada de autoridad cortó el aire.
— Con esas técnicas jamás lograrás hacer nada.
Ambos se tensaron.
Sebastian estaba apoyado contra el tronco de un abeto con los b