13.
Esa noche, Bella tuvo dos sueños
El primero:
El mundo se ha reducido a un rugido ensordecedor de llamas. No hay ni suelo, ni cielo, solo una masa de fuego carmesí que lo devora todo. Bella está en el centro de ese infierno sola, envuelta en un calor tan denso que parece tener peso. Cada vez que intenta inhalar el aire le quema la garganta como si estuviera tragando brasas encendidas.
Siente una presión insoportable en el pecho. Cuando abre la boca para gritar no sale sonido alguno. En su lugar