El amanecer no llegó como un alivio.
Llegó como una confirmación.
Lo supe antes de que el primer rayo atravesara el dosel de ramas sobre Umbra Lux. No fue una visión ni una señal de la Luna. Fue el simple, incómodo reconocimiento de que ya no estábamos reaccionando a una amenaza… sino entrando en la fase en la que cada decisión empezaba a modelar un mapa distinto.
El margen.
Eso era lo que Syrah estaba construyendo.
Un margen habitable.
Un espacio donde la gente pudiera moverse sin sentir que e