Mundo ficciónIniciar sesiónNo dormí.
No realmente.El cuerpo descansó lo suficiente como para no colapsar, pero la mente… no se detuvo. Cada palabra del día anterior seguía moviéndose dentro de mí como piezas que aún no encajaban del todo. El santuario. La memoria. La estructura. El clan.Y Syrah.Sobre todo Syrah.No porque fuera una amenaza inmediata.Sino porque no lo era.Y eso siempre era peor.---El amanecer llegó sin ruido.






