Caminaba despacio, como si el suelo bajo sus pies ya no fuera del todo real. Cada paso se sentía ajeno, distante, como si su cuerpo siguiera avanzando mientras su mente permanecía atrapada junto al lago, bajo los sauces, frente a una verdad que aún no lograba aceptar por completo.
Laura.
Ese nombre seguía resonando en su cabeza.
La mujer no la siguió. No intentó detenerla ni forzar más explicaciones. Solo la había mirado con una mezcla de alivio y tristeza, como quien entiende que algunas verda