Capítulo 174 - Mi padre y tío tienen formas muy peculiares de demostrar cariño.
Los días siguientes amanecieron envueltos en un blanco absoluto. Ucrania se extendía ante ellos como un paisaje recién pintado: árboles desnudos, calles cubiertas por una capa de nieve tan pura que parecía silencio. Después de la última visita al hospital, Bastian insistió —a través del traductor— en que viajaran unos días, que se despejaran, que respiraran la vida que les quedaba antes de regresar a la rutina.
—No se preocupen por nada —les dijo—. Vayan, vean mi país. Disfruten. El trabajo pu