Capítulo 173 - Tiene un abuelo y un tío que lo esperan con amor.
El auto se deslizó por las calles húmedas de Leópolis mientras la tarde se apagaba. En el asiento trasero, Clara sostenía varias bolsas con cuidado, como si fueran tesoros. Mateo, a su lado, miraba en silencio, con una mezcla de serenidad y orgullo en el rostro. Los hombres de Bastian que los acompañaban mantenían la mirada atenta, aunque sus gestos eran más relajados que al inicio del paseo.
Cuando entraron al hospital, las luces blancas y el olor a desinfectante volvieron a envolverlos. Subi