Lucía, reina de Gran Bretaña y madre de las gaitas emocionales, se levantó temprano. El bebé Arepín bostezó en tono de tren, y eso fue suficiente señal:
—¡Es hora de viajar! —dijo ella, mientras enrollaba la cuna portátil hecha con cucharones plegables.
Jhonson, príncipe de Gales y bailarín oficial de pañales, preparó el equipaje:
- 3 baberos diplomáticos.
- 1 tambor de mano para emergencias emocionales.
- 1 decreto que decía: “Todo abrazo debe durar mínimo 7 segundos”.
El carruaje real