La mañana comenzó con un ruido insistente.
El teléfono vibraba sin parar sobre la mesa de noche, como si quisiera arrancarla de los sueños a golpes.
Gabriela tomó el celular con fastidio… hasta que vio los mensajes.
Lucía:
—GABY, contesta. Ya viste esto???
—Te llamo y no respondes.
—Dios mío, ¿quién hizo esto?
—ABRE EL ENLACE YA.
Gabriela sintió un nudo en el estómago.
Abrió el enlace.
Y ahí estaba.
Un titular que parecía un puñetazo:
“La amante del heredero De La Vega.
La mujer que des