Tú estuviste aquí.
La cara de mi papá todavía era indescifrable para mí, sé que no se cree ni la mitad de lo que le contamos en la cafetería, ¿Cómo lo sé? porue sus lágrimas de cocodrilo lo delatan, está dolido y lo entiendo, él es mi mejor amigo en la vida y le oculté esto, pero la necesidad de volver al hospital y ver a su pequeño paciente era mayor que sacarle los ojos al señor pesadilla y seguir restregándome en la cara mi traición.
Raya para la suma, había logrado sacar algunas cosas en limpio y la más impor