Buen aniversario. Descubriendo secretos…
Caminamos, porque correr era imposible con estos tremendos tacones y el vestido mojado en mi pecho, mientras todo el mundo me veía con un poco de pena por lo que me había sucedido(salvó los que saben lo que acabo de hacer), pero para mí había sido la oportunidad perfecta. Es que lo ví en sus ojos desde que nos saludamos. Esa mujer me odia más que a la vida misma y la verdad es que no tengo la menor idea del por qué.
Claro que que lo sabes, chiquita...
Ah, ¿sí?
Ella tiene razón, recuerda lo que