Escuchar a esos dos en medio del estacionamiento de la empresa fue como una patada en mis bolas. Es que escucharle decir a Somerson que lo ama con todo su corazón no me gustó para nada y menos después de la llamada de Agustín…
Unos minutos atrás…
Mientras estoy con mi hermano revisando los documentos que nos envió Agustín no hace más que provocarme otro dolor de cabeza.
—Así que sí había otra empresa y por lo que veo el secretario de guerra es más cercano a nuestro padre de lo que creímos.
—Po