Un pequeño quiebre.
Llegar al hospital con Hanny y su papá había sido algo extraño, ellos iban en su mundo y yo en el mío, pensando por qué ese tal Joshua era tan importante para mi niña mimada.
¿Por qué me molestaba tanto su preocupación? Pues ni idea o sí, en el fondo lo sabía y tenía un atisbo de idea... Bueno, la verdad es que sentía celos de cualquier hombre que osara acercarse a ella.
Era un verdadero idiota, literal. Debían darme el premio al mayor de los idiotas del mundo, por estar sintiendo cosas por es