—Eres astuta, Hannah… De verdad que mi hijo hizo bien en escogerte.
—Pues, gracias por el cumplido— digo un tanto incómoda por la forma en que este señor me mira—, pero si quiere hablar conmigo, mejor vamos afuera.
Debo estar loca ¿no? Es que ¿Cómo se me ocurre decirle al lobo que hablemos? Holmes debe haber entrado en mi cuerpo para darse un festín intentando descubrir lo que pasa verdaderamente en esta familia y de alguna forma u otra lograr ayudar a Benedict, porque no me explico de qué otra