Ver a mis sobrinos abrazar a Jacky y a Daniel de alguna forma u otra me hace demasiado feliz. Para ellos, era tan normal decirles papá y mamá sin pedir excusas o una respuesta no dicha. Eran solo niños disfrutando de sus papás.
En mi caso, aún estaba el dolor de haber perdido al hermano que se crio conmigo, sobre todo en las noches que no estaba con Hanny y aparecían las pesadillas, pero ahora me sentía bendecido de tener a este otro, me verdadero hermano, junto a mí.
Mi niña mimada llora como