El aire frío del edificio me envolvía, pero no sentía frío. La chaqueta de Lucian estaba sobre mis hombros, cubriéndome con su calor. Su aroma impregnaba la tela: bosque, ciprés, naturaleza…
Pero ni siquiera eso podía calmar la sensación de confusión en mi pecho.
Estaba sentada en las escaleras de emergencia, con la mirada fija en el suelo, todavía intentando procesar lo que había sucedido. A mi lado, Lucian no dejaba de observarme con preocupación.
—¿Por qué intentaste lanzarte?
Su voz so