Oriana sintió el aire volverse denso a su alrededor.
Su cuerpo estaba en la oficina, pero su mente… su alma… estaba siendo arrastrada a otro lugar.
Un escalofrío recorrió su piel.
No tuvo tiempo de reaccionar antes de que todo se volviera negro.
Y luego, el mundo cambió.
Se encontró de pie en una vasta extensión de oscuridad líquida, como si estuviera flotando sobre un mar de sombras. A su alrededor, fragmentos de luz flotaban como luciérnagas atrapadas en la negrura.
Dio un paso adelante y su