Un viento helado recorrió la ciudad.
Las sombras que acechaban en los rincones más oscuros se agitaron.
Un sonido gutural, profundo, como un rugido contenido, vibró en el aire.
En su guarida, “Ella” sintió el cambio.
Algo en su interior se quebró.
Los ecos de su nombre olvidado susurraban en la profundidad de su mente, pero cada vez que intentaba aferrarse a ellos, una fuerza oscura los disipaba como humo al viento.
Su cuerpo tembló. Su magia oscura reaccionó al descubrimiento de Oriana.
Su pie