Un escalofrío cruzó el aire.
Las sombras que solían abrazarla como un manto fiel ahora se deslizaban entre sus dedos como humo disperso.
"Ella" abrió los ojos. Algo había cambiado.
La torre donde solía refugiarse tembló levemente. Las velas negras que nunca se extinguían parpadearon como si algo más fuerte hubiese soplado sobre ellas. Cerró los ojos por un instante. Sintió el vacío. Su conexión con las fuerzas oscuras se debilitaba.
—¿Qué has hecho…? —susurró al aire, con un dejo de desespera