El avión atravesaba las nubes mientras la ciudad desaparecía bajo un manto de luces distantes.
Katrina no podía dejar de temblar.
No sabía si era el frío del aire acondicionado o el shock de todo lo que acababa de ocurrir. Sentía el cuerpo pesado, la mente saturada, el corazón latiendo como si aún estuviera dentro del auto, huyendo.
Llevaba ambas manos sobre su vientre.
Instintivamente protegiendo a sus bebés, siempre protegiéndolos.
El señor Jones estaba sentado a su lado. Su presencia era fir