Marcus sonreía por la situación, la mesa seguía animada, el ambiente estaba cargado de esa calidez familiar que pocas veces se lograba cuando todos coincidían en un mismo lugar, el señor Jones observaba a sus hijos con evidente orgullo, su mirada pasaba de Katrina a Fabiano y luego a sus parejas que ahora formaban parte de sus vidas, como si intentara memorizar cada instante, cada gesto, cada risa, porque después de tantos años de tensiones, pérdidas y reconstrucciones, verlos así, en paz, era