Mundo ficciónIniciar sesiónIsmael tomó la mano de Gisella sin darle tiempo a protestar y caminó de regreso hacia la mesa donde Catalina y su novio seguían conversando. Catalina levantó la vista al verlos acercarse y una sonrisa inmediata apareció en su rostro. Miró la mano entrelazada de ambos y luego a Ismael.
—¿Es su novia?
—Sí —respondió Ismael antes de que Gisella pudiera abrir la boca—. Es mi novia.
Gisella







