Katrina, Gisella y Rossy se alejaron hacia el mostrador de postres fingiendo discutir cuál pastel llevarían de regreso a la oficina, aunque en realidad no dejaban de lanzar discretas miradas hacia la mesa. Apenas quedaron solos, un incómodo silencio se instaló entre ambos. Melanie bajó inmediatamente la vista hacia su taza de chocolate caliente, incapaz de sostenerle la mirada, mientras François no hacía el menor esfuerzo por ocultar el interés con el que la observaba. Había algo en aquella muc