Marcus y Katrina esperaban pacientemente en la clínica para asistir a su primer control postparto. Aunque habían salido de casa con tranquilidad, durante todo el trayecto Marcus había notado que Katrina permanecía mucho más callada de lo habitual. Desde hacía varios días se sentía cada vez más incómoda con la lactancia. Sus pechos estaban hinchados, tensos y tan sensibles que incluso el simple roce de la ropa le provocaba molestias. Permanecía sentada en la sala de espera con una expresión de e