Victoria llegó a la casa apenas Fabiano la llamó y de inmediato notó algo extraño.
El ambiente estaba pesado, silencioso.
Fabiano estaba de pie en el living, tenso, con el teléfono en la mano, caminando de un lado a otro como una fiera enjaulada.
—Faby ¿Qué pasa?
Él levantó la mirada al verla, y por un segundo… su expresión se suavizó.
—Princesita… necesito tu ayuda.
Victoria se acercó de inmediato.
—¿Qué pasó?
Fabiano respiró hondo, como si las palabras le costaran salir.
—Kat está mal… intent