- ¿Pudiste dormir bien? – Daniela daba golpecitos con el pie
- ¿Tengo pinta de haber descansado?
- Nina… ¿Me dirás que solo hablaron? ¡Fueron cuatro horas! – gritó por lo bajo
- Algo así – se encogió de hombros, pasando su costado para acercarse a la niña que dormía
- Claro… con las ganas que le traías al General Domoniccie, estoy segura de que se pusieron a… “Ejercitar”… y yo aquí, preocupada de nuevo…
- Dani ¿Tenías un conocido que vivía por la costa? – buscó el calzado de la pequeña que s