- Buscaré a Eva – le dijo Salvador a Mauricio mientras entraban en las duchas del campamento militar
Mauricio no se parecía en nada a lo que alguna vez fue
Con la barba incipiente y el cabello despeinado, las oscuras ojeras por no dormir más de un par de horas cada noche y el rostro pálido por tanto tiempo encerrado, parecía una persona enferma, cerca de las últimas etapas de una enfermedad terminal
Sería mentir decir que a Salvador no le afectaba verlo así
Aunque no lo quisiera… lo registraba