77. Confesión tétrica
—¿Qué estás haciendo…? ¡¿Perdiste la cabeza?! ¡Yo no necesito nada que provenga de ti! ¡Nada! —Gladys empuja a Ismael con las fuerzas que sale de su enojo—. ¡Eres un cretino…!
Ismael la detiene justo antes de abrir la puerta de ésta oficina, interponiéndose entre Gladys y la salida. Es más que suficiente para soltar un jadeo con sorpresa e indignación.
—¿Qué estás tratando de hacer?
—Ya te lo dije —Ismael le acaricia la mejilla—. Sé que me odias, pero, no me odias más que de lo que odias a mi h