64. Ven...
CAPITULO 64
—¿De qué hablas, Gardenia? —las palabras de Gladys duelen al pronunciarlas. Se imaginaba cualquier cosa, pero nunca esto. Escucharlo es incluso peor, escucharlo es una daga completa a su corazón herido y maltratado—. ¿Cómo que la perdiste Gardenia? ¿De qué hablas?
—Señora, perdóneme. Perdóneme, señora —entonces Gardenia la toma de las dos manos, y las estruja con la poca fuerza que tiene. Con sus lágrimas sus respuestas son claras y completamente precisas. Dudar de lo que trata de d