56. Separados
—Creí que algo te había ocurrido, Gladys. ¡Por Dios! ¡No vuelvas a hacernos esto! —Tatiana recoge a Gladys en una cafetería a donde Gladys corrió con fuerzas lo más que pudo lejos de Empresas De Villarreal. Haber oído a Esmeralda con esa confesión le hizo más daño de lo que pudo haber creído. La encuentra sentada en una de las sillas, con una expresión nostálgica que Tatiana responde con preocupación—. ¿Qué sucedió?
—Nada. No sucedió nada, Tatiana —Gladys experimenta ese ardor que tanto odia en