107. Cuida tus espaldas
—Estoy aquí…—Gladys sonríe, acariciando la mano de Juan Pablo. Se siente fría. No cálida como recuerda—. Papi nos necesita. Estaremos a su lado porque papi puede despertar en cada momento.
—¿Por qué papi? —Esperanza señala a Juan Pablo con su pequeño dedito, curiosa de cierta manera, sin despegar los ojos de él, todavía en brazos de su madre. La pregunta está intencionada al porqué él está en esa cama. Gladys no sabe cómo responderle y la deja en el suelo.
—Si papi está allí es porque necesit