105. Odio
Capítulo 105
—G-gladys —Marcos parpadea, sorprendido por su inesperada aparición, cosa que incluso lo lleva a moverse de dónde está, abrir y cerrar los ojos y a sudar frío. Claramente no sospechaba que llegaría aquí de ésta manera a irrumpir cuando no se lo esperaba, y menos que la rabia en los ojos de Gladys se sienta como un cuchillo en el cuello—. Es un gusto verte.
—No digo lo mismo. Puedo hablar aquí delante de todos tus conocidos sí así lo prefieres. Créeme que lo menos importante para