Capítulo 49: Miedo Sofocante.
Uno de los oficiales leyó en voz alta:
— Camila Valdivia, debe acompañarnos. Se le acusa por intento de homicidio, violación de propiedad privada, calumnias, manipulación de pruebas y… ¿desea que continúe? — preguntó el oficial, observando el rostro de la mujer.
Las cámaras captaban cada palabra, cada gesto. Camila comenzó a gritar desesperada.
— ¡No, no! ¡Esto es mentira! Alexander, diles que es mentira. ¡Tú y yo íbamos a casarnos! ¡Soy la madre de tu hijo!
Los flashes explotaban como relámpag