Las palabras se asentaron en la mente de Paz como un veneno lento, desgarrándola desde adentro.
"¿Mi propio padre? ¡Mi propio padre fue el culpable de todo lo que sufrí! Me incriminó… y defendió a mi hermana…"
El dolor era como un hierro candente en su pecho, quemándola con cada latido de su corazón.
Su mirada se nubló con una mezcla de furia y tristeza. Sentía que algo dentro de ella se rompía una vez más.
Terrance tomó su mano con ternura, pero ella la apartó con un brusco movimiento, como si