Eugenio llegó a la empresa, y al cruzar la puerta de Costa Coleman, una sensación indescriptible lo invadió.
Todo ahí le parecía un sueño, como si el lugar fuera un reflejo de todo lo que había perdido y aún deseaba.
El recuerdo de su padre se apoderó de él con una mezcla de nostalgia y frustración.
Este lugar, esta oportunidad, era lo que siempre había querido, pero también era la representación del vacío dejado por sus decisiones pasadas.
Respiró hondo, intentando calmar los nervios que lo rec