Caleb no confrontó a Marco inmediatamente. En su lugar, tendió una trampa.
Convocó una reunión ficticia en Zúrich para el día siguiente, dando instrucciones específicas a Marco sobre un traslado de fondos sensible.
Información que, si filtraba, solo podría provenir de él.
Emily, con el corazón en un puño, se quedó en la villa.
Caleb había triplicado la seguridad discreta, hombres de confianza cuya lealtad había sido comprobada con fuego años atrás.
Desde la ventana del estudio, con Lucia do